CUANTO ME ARREPIENTO

 

Me arrepiento

de no haberte complacido

de que hayas venido desde tan lejos

tú, a conocerme a mí

 

Me arrepiento

de las horas interminables

que pasábamos al teléfono

y un día, te cité para darnos por fin a conocer

 

A las cuatro de la tarde de este mes

en el café de la esquina donde yo vivo

con traje enfundado, te cité y fue entonces cuando

me acerqué a conocerte, y ya habías llegado

 

Me arrepiento

de no haber sido tan cortes, como posiblemente imaginabas

de no haber sido tan valiente, tan dicharachero como por teléfono

de no decirte lo que se siente, cuando arrojé mi timidez, al estar junto a tí

 

Hoy yo, me arrepiento, en esta mi morada

tanto te quería, y te amaba, que mi cielo daría por citarte otra vez

que cuando delante mía te tenía

ni ¡mu!, pude decir, que apatía, que incertidumbre la mía,

 

Me arrepiento

que tu mirada azul cielo

perdida entre mis ojos andaba, buscando de mi, una palabra

y yo, no la soltaba, no sabia que decir, estaba asustado, en serio

 

Que poco sentido tiene esto

me arrepiento, de haberte conocido, en mi ser concebido

porque el teléfono era mi refugio, donde allí, me acostumbre a hablarte

y has descubierto que soy tímido, incapaz de poder esbozar un decir

 

Es lógico que ya no quieras hablarme, he de comprenderlo

sabes que soy un impresentable, haberte hecho venir de tan lejos

y de veras que me arrepiento, de sencillamente no haberte dicho, un te quiero

no mas, puedo decirte, tu bien lo sabes, ya me has conocido

 

Y a las tres, suena el timbre

esta vez, no es el teléfono

es el timbre de casa, que yo atiendo, abriendo la puerta

y perplejo me quedo, cuando diviso tu silueta, con sonrisa abierta

 

Me callas, cuando intento torpe y temblorosamente

añadir y unir palabras para decir, me arrepiento

me callas mi boca con la tuya, dándome, un dulce beso

y me dices, entra para casa, que en ti, es lo que yo buscaba

 

Un hombre que por teléfono, decía la verdad, era sincero

un hombre que cuando te vi, manifestaste lo que eras

un hombre serio, sin protocolo con timidez y tremenda sencillez

me atraes por ser como eres, claro, directo, afable y tierno

 

Amor mío, amor del teléfono, que por tu voz, tu imagen formé

no te arrepientas más, que al final, hemos ganado los dos

porque te amo, te adoro, te idolatro, eres el que imaginé

no hables si no quieres, porque he encontrado en ti, lo que no conseguí

a mi amor, tan callado, tan tímido, tan perfecto, uno entre cien mil.

ALEJANDRO DANIEL

 

 

AGRADECIMIENTOS A JANDRA POR ESTE MARAVILLOSO SET